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El legado a nuestros hijos

Proclamando las buenas nuevas de salvación

El legado a nuestros hijos

Dios premia nuestra fidelidad.
Con nuestro testimonio, con nuestro ejemplo dejamos un legado para nuestros hijos para el resto de sus vidas.

Jueces 2:10 LBLA
[10] También toda aquella generación fue reunida a sus padres; y se levantó otra generación después de ellos que no conocía al Señor, ni la obra que Él había hecho por Israel.

Que triste que allí se cortara la bendición. 

¿Cuál es nuestro deber como hijos de Dios? Sembrar la buena semilla en el corazón de nuestros hijos, nietos y generaciones. Oigan o no, la atesoren o no, es nuestro deber enseñarles y predicarles la palabra, aunque les caigamos mal. 

(Mi abuela solo de Cristo habla…) Pero es nuestro deber colocar la semilla. 

Éxodo 10:2 LBLA
[2] y para que cuentes a tu hijo y a tu nieto, cómo me he burlado de los egipcios, y cómo he mostrado mis señales entre ellos, y para que sepáis que yo soy el Señor. 

Dios nos manda a qué les contemos a nuestros hijos, nietos y nuestra gente las obras que ha el hecho en nuestras vidas, alabarlo, honrar lo, servirle. 

Hay un mandato de compartirle la palabra y las obras a nuestros hijos, hijos espirituales.

Levítico 23:43 LBLA
[43] para que vuestras generaciones sepan que yo hice habitar en tabernáculos a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo soy el Señor vuestro Dios». 

El Señor lo primero que hizo con ellos al sacarlos de Egipto, fue darles cobertura. Cada familia hizo su rancho de 5 tipos de árboles frondosos.

Olivo, palmera, manzanos, cipreses,  (dónde las cigüeñas hablan de amor, hacen sus nidos. )
Esos árboles hablan de los 5 ministerios. 

Por lo tanto antes que Dios haga algo en tu vida, él te cubre. Bendice el señor tu vida cuando te acuestas y cuando te levantas, cuando sales y cuando entras. 

El Señor está presto a bendecirnos. 

Muchas son las cosas que Dios ha hecho con nosotros (un ejemplo: somos sobrevivientes de la pandemia) él alargó nuestros días, para alabar su nombre.

Salmo 145:1-4 LBLA

[1] Te exaltaré mi Dios, oh Rey, y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre. [2] Todos los días te bendeciré, y alabaré tu nombre eternamente y para siempre. [3] Grande es el Señor, y digno de ser alabado en gran manera; y su grandeza es inescrutable. [4] Una generación alabará tus obras a otra generación, y anunciará tus hechos poderosos.

2 Crónicas 12:8 LBLA
[8] Pero serán sus siervos para que aprendan la diferencia entre servirme a mí y servir a los reinos de los países.

Si le enseñamos a nuestros hijos servirle al Señor, ellos nunca le servirán al maligno.  
Nuestro mayor anhelo cuando nos vayamos de esta tierra es que nuestra familia siga sirviéndole al Señor.

Proverbios 30:11-14 LBLA
[11] Hay gente que maldice a su padre, y no bendice a su madre; [12] gente que se tiene por pura, pero no está limpia de su inmundicia; [13] gente de ojos altivos, cuyos párpados se alzan en arrogancia; [14] gente cuyos dientes son espadas, y sus muelas cuchillos, para devorar a los pobres de la tierra, y a los menesterosos de entre los hombres.

Enseñémosle el camino del Señor, hay gran recompensa en servirle. 
En el libro de lamentaciones, por algo se llama así, allí relatan el sufrimiento de Israel desde el capítulo 1 al 5. Por la desobediencia de su pueblo. 

Lamentaciones 5:13 LBLA
[13] Los jóvenes trabajaron en el molino, y los muchachos cayeron bajo el peso de la leña.

A nuestros hijos colocaron en ese puesto en lugar de los animales. Nosotros no queremos eso para nuestros descendientes. 

Lamentaciones 5:14-16 LBLA
[14] Los ancianos se han apartado de las puertas, los jóvenes de su música. [15] Ha cesado el gozo de nuestro corazón, se ha convertido en duelo nuestra danza. [16] Ha caído la corona de nuestra cabeza. ¡Ay de nosotros, pues hemos pecado!

A nuestros hijos no los agarro el mundo para que sean esclavos como bestias de carga. Nuestros hijos son reyes y sacerdotes. El que tiene a Cristo en su Corazón Dios lo honra y lo bendice, lo prospera y le hace alcanzar sus metas para gloria y honra del Señor. 

El término Pajur significa hombre completamente desarrollado.  

Tanto los jóvenes y a las vírgenes les vino espanto, desolación y espada. Pero nuestros jóvenes y señoritas son coronas para nosotros los mayores.

Faraón mandó a matar a filo de espada a todo niño menor de 2 años. Pero ahora se sigue practicando como alboroto y son miles de miles cada año. 

Si lo vemos como iglesia, están matando a nuestros hijos espirituales para que no les trasladamos las buenas obras a sus generaciones. 

Este es plan de satanás.

Mateo 18:6 LBLA

[6] Pero al que haga tropezara uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le sería que le colgaran al cuello una piedra de molino de las que mueve un asno, y que se ahogara en lo profundo del mar.

El hombre bueno deja herencia, en la casa debe de haber un hombre y una mujer buena, un abuelo y una buena abuela. Normalmente pensamos en una heredad material, pero es más importante el testimonio, el servicio, el ejemplo de lo glorioso que es servirle a nuestro señor Jesucristo. 

Seamos buenos para dejar herencia de testimonio de Jesucristo. 

2 Timoteo 1:5 LBLA
[5] Porque tengo presente la fe sincera que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también. 

Nuestros hijos son siervos y siervos de Dios.

Salmo 128:1-6 LBLA
[1] Bienaventurado todo aquel que teme al Señor, que anda en sus caminos. [2] Cuando comas del trabajo de tus manos, dichoso serás y te irá bien. [3] Tu mujer será como fecunda vid en el interior de tu casa; tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa. [4] He aquí que así será bendecido el hombre que teme al Señor. [5] El Señor te bendiga desde Sión, veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida, [6] y veas a los hijos de tus hijos. ¡Paz sea sobre Israel!

1. Bienaventurado el hombre que teme al Señor.
2. Su mujer como fecunda vid.
3. Sus hijos como plantas de olivo.
4. A los hijos de los hijos.

Los alcanzó la bendición. 

Esa bendición alcanza hasta la cuarta generación. 

Cántico:
Agradecimiento, hay en mi corazón
Canto de alegría elevo con mi voz
Muchas son las cosas
Que mi Dios me ha dado
En agradecimiento le sirvo a mi Señor.

Haroldo Herrera
Apóstol del Señor Jesucristo
Misión Cristiana Shoffar
Ministerios Ebenezer