Misión Cristiana Shoffar
EL PASADO NO DEBE ESTAR EN NUESTRA MEMORIA

EL PASADO NO DEBE ESTAR EN NUESTRA MEMORIA

RVG Is. 43.18 “no os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas, he aquí que yo hago cosa nueva, pronto saldrá a luz, ¿no la sabréis?, otra vez abriré camino en el desierto y ríos en la soledad.”

INTRODUCCIÓN

Por qué no debemos recordar el pasado? Porque no tiene sentido, si Dios traerá en el futuro cosas más grandes y mejores que las del pasado. El pasado, muchas veces está lleno de malos recuerdos y fracasos, distinto al plan maravilloso que el Señor ha preparado para su pueblo –Jer. 29:11 “Porque yo sé los planes que tengo para vosotros–declara el SEÑOR– “planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza.

RVG Is. 43.18 “no os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas, he aquí que yo hago cosa nueva, pronto saldrá a luz, ¿no la sabréis?, otra vez abriré camino en el desierto y ríos en la soledad.”

  • Aunque el enemigo nos acuse, es necesario que como hijos de Dios no retengamos en la memoria las cosas malas, sólo la palabra de Dios.
  • Traer a Memoria heb Zakar = marca(negativa), recordar, mencionar, memoria, conmemorar, conservar, hacer memoria, …a veces recordamos lo que ya casi se nos había olvidado y de esa manera le volvemos a dar vida a aquel evento(hechos vergonzosos, calamitosos). El Señor quiere que este día tomemos esas experiencias pasadas y las pongamos a sus pies y nos despojemos de ellas

Ex 13:3 “3Y Moisés dijo al pueblo: Tened memoria de este día, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre; pues Jehová os ha sacado de aquí con mano fuerte; por tanto, no comeréis leudado.”

  • Es el día que el Señor nos limpió e hizo nacer de nuevo, de él debemos tener memoria, para que el gozo del Señor, el gozo de su salvación permanezca en nosotros. Si conservamos el gozo del Señor en nuestros corazones, tendremos fortaleza constantemente para soportar toda prueba que venga.

Sal 20:3 “haga memoria de todas tus ofrendas y acepte tus holocaustos

  • Todos estamos en la memoria del Señor. Cada vez que venimos a su casa y traemos ofrenda, y si ésta es de olor fragante, proveniente de un corazón agradecido, impactará el corazón de Dios, quien tendrá siempre presente aquella ofrenda .

Sal 30. “2Jehová Dios mío, a ti clamé, y me sanaste. 3Oh Jehová, hiciste subir mi alma del sepulcro; me diste vida, para que no descendiese a la fosa. 4Cantad a Jehová, vosotros sus santos, y celebrad la memoria de su santidad.”

  • Dios, que no olvida a su pueblo, le escuchará cuando clame a Él y responderá para sacarle del momento más difícil que pueda venir.
  • Si nos acordamos siempre del Señor, si fluye en nuestra memoria, le vamos a alabar, bendecir y honrar por sus hechos poderosos en nuestra vida. Debemos tener presente la santidad de Dios y que a santidad nos ha llamado.

Sal. 30: “v5…porque un momento será su ira pero su favor durará toda la vida… pero a la mañana vendrán los gritos de alegría”

  • Cuando Dios nos trata lo hace no para muerte, sino para vida, para bendición. Mejor es caer en las manos de Él porque Él sí tiene misericordia. Dios traerá días de gloria y gran bendición no solamente para nosotros, sino también para toda nuestra casa, pero debemos creer de todo corazón que bueno es Dios y está dispuesto a bendecirnos al final de la prueba.

RVR1909 Sal 71.16 “y haré memoria de tu justicia”

  • En Él está la verdadera justicia. Dios mostraré su justicia a nuestras vidas, justicia que nosotros debemos a su vez contar a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos, para que ellos conozcan su bondad, su misericordia y su justicia, y que ellos, también un día la cuenten a los que vengan después.

RVR1909 Sal 97.12 “Alegraos justos en Jehová, y alabad la memoria de su santidad…”

  • Nuestra alegría, como hijos de Dios, debe ser su palabra, su presencia, su gloria, andar en su voluntad y en sus caminos, ya no nos debe atraer este mundo, sino tener siempre presente que Él es el Santo de Israel.

Is 49.1 “oídme costas y escuchadme pueblos lejanos… Jehová me llamó desde el vientre… tuvo mi nombre en memoria”

  • Isaías era varón con propósito divino, nació de mujer pero con propósito de Dios.
  • No somos producto de la casualidad en la tierra, estamos en los planes de Dios, que Él preparó desde antes de la fundación del mundo.

Is 54.4 “no temas pues no serás confundida y no te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria”

  • Confusión heb Bush = palidecer, avergonzarse, desilusionarse, afrentar, burlar, atrasarse, confundir, ruborizar, vergüenza.
  • Avergonzada heb Kalam = herir, hostigar, insultar, afrentar, tener confusión, estar perturbado, tener vergüenza. à”no temas” Dios no quiere que vivamos bajo temor sino bajo el amor de Dios que nos cubre. :::quien sufrió en su juventud o en el matrimonio olvídese de eso, Dios lo quiere borrar de su mente y su corazón para darle una vida de victoria.

Is 63.7 “De las misericordias de Jehová haré memoria, de las alabanzas de Jehová, conforme á todo lo que Jehová nos ha dado, y de la grandeza de su beneficencia hacia la casa de Israel, que les ha hecho según sus misericordias, y según la multitud de sus misericordias”

  • De estas cosas solamente, debemos hacer memoria para siempre tengamos una vida de victoria y gozo en el Señor. Dios es Grande y Todopoderoso para darnos todo, si dio a Cristo, nos lo puede dar absolutamente todo.

LBLA 2 Pe. 3:2 “para que recordéis las palabras dichas de antemano por los santos profetas, y el mandamiento del Señor y Salvador declarado por vuestros apóstoles.”

  • Las palabras de Dios son un tesoro para nosotros, tales palabras, las debemos tener siempre presentes pues nos servirán en cada batalla contra el enemigo. Nuestro Señor Jesucristo venció al diablo en el desierto por medio de la palabra de Dios. Ahora, tenemos el mandamiento del Señor declarado por los apóstoles, ese mandamiento es guardarnos puros y sin mancha hasta que Él venga.

Jn. 14.26 “Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”

  • Aunque nos cueste, debemos tener comunión con el Espíritu Santo, pues Él conoce el corazón de Dios y su voluntad. Nos recordará los planes que Dios ha preparado para nosotros.

1 Cor 11. “24 y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que es para vosotros; haced esto en memoria de mí. 25 De la misma manera tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto cuantas veces la bebáis en memoria de mí.”

  • La Santa Cena ministra nuestra memoria para que sea santa y de acuerdo a la voluntad de Dios. Lo que no hemos podido sacar de la mente y del corazón. La memoria de Cristo va a estar en nosotros.

Haroldo Herrera
Pastor General y Apóstol

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